Diez formas de evitar el malware mientras ves videos en internet

Jorge Felix  - Cybersecurity Expert
Última actualización: Febrero 18, 2023
Tiempo de lectura: 17 minutos
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Los sitios web gratuitos de transmisión de video presentan varias amenazas de seguridad, privacidad y anonimato para los usuarios desprevenidos. Mantenerse a salvo requiere conciencia y la adopción de algunas medidas prudenciales. Este artículo lo explica todo.

Los servicios de transmisión de video y los sitios web han revolucionado la forma en que vemos contenido audiovisual, de manera similar a cómo los archivos mp3 cambiaron la música para siempre. Sin embargo, algunos riesgos de seguridad están asociados con transmisiones de video, principalmente de fuentes accesibles e ilegales. Únase a nosotros mientras explicamos todos los riesgos y cómo neutralizarlos.

Los servicios, sitios web, plataformas y aplicaciones móviles de transmisión de video han revolucionado nuestra forma de consumir el contenido audiovisual de una forma semejante a lo que sucedió cuando los archivos mp3 cambiaron la música para siempre. Sin embargo, hay ciertos riesgos de seguridad asociados a las transmisiones de video, especialmente cuando se trata de sitios ilegales. Quédate con nosotros mientras te explicamos cuáles son ésos riesgos y cómo neutralizarlos.

El internet se convirtió en una herramienta de uso generalizado en la década final del siglo pasado. Supuso un trastorno mayor en muchas industrias a nivel global, introduciendo muchas nuevas formas de hacer cosas viejas. El correo electrónico fue la primera aplicación asesina del internet. Fue una revolución por la forma en la que redujo la fricción, los tiempos y costos en las telecomunicaciones globales. 

Desde entonces el internet no ha dejado de evolucionar y avanzar. Actualmente lo tenemos disponible en todos los dispositivos móviles, y también gozamos de velocidades que eran inimaginables hace unos pocos años. El resultado es que más y más actividades se ven afectadas por la existencia del internet. 

Lo cual nos trae a la industria del entretenimiento 

Ya que las velocidades de los servicios comerciales de internet se fueron incrementando continuamente, llegó el momento en el que resultaron suficientes para transmisiones de video en alta definición. Así se volvió inevitable que las industrias de cine y televisión tuvieran que encontrar formas de satisfacer la creciente demanda de sus contenidos a través del internet. 

Y después, vino al mundo la pandemia global de Covid-19. Personas de todo el planeta se encontraron encerradas en casa, incrementando aún más la demanda por el entretenimiento casero vía internet. Fue una explosión. Si ya era el caso que la industria de video por internet crecía rápidamente, la pandemia le dio esteroides. 

Algunas estimaciones consideran que seis de cada diez usuarios en el grupo demográfico más joven tienen por actividad principal de internet el consumo de video (películas y programas de televisión). Es una tendencia global. Y se entiende fácilmente. En muchos casos, ver películas y shows de televisión en una Tablet es fácil, conveniente y gratis. 

Y la conveniencia es la variable fundamental en muchas de las nuevas formas de hacer cosas viejas que el internet nos ha traído. Desafortunadamente, la conveniencia tiene su precio. Con la mayor frecuencia sucede que la seguridad y la conveniencia están en conflicto mutuo, y no puedes disfrutar de mucho de ambas al mismo tiempo. Las transmisiones de video no son ninguna excepción, y el problema se vuelve más grave en el caso de los sitios web gratuitos que suelen ser ilegales, transmitir contenido pirata, o ambas cosas. 

Y si nuestros jóvenes usuarios adoran todo el contenido gratis que pueden ver en sitios web de todo tipo, sucede la desafortunada coincidencia de que a los hackers les gusta tanto como a ellos. Estos lugares virtuales son opciones ideales para que los hackers practiquen su arte de robar información personal. Consideremos la base de datos de usuarios de cualquier plataforma de video popular. Incluye millones de nombres de usuarios, junto con sus domicilios de correo, detalles de pago, contraseña y otros detalles. A cualquier hacker se le hace agua la boca de poner las manos en una base de datos así. 

No estamos hablando hipotéticamente tampoco. Disney+ tuvo una brecha de seguridad solo unas horas después de su lanzamiento que dejó a miles de usuarios vulnerables.